solamente los hombres que tienen destino...
"Cuando se vive de forma extremadamente intensa, los contenidos del ser desbordan los límites de una existencia individual; se tiene entonces la impresión de que en uno palpitan fuerzas desconocidas, hondas y lejanas, que se consuma un destino del que se es irresponsable. El nulo valor de la decisión racional surge entonces con toda su dolorosa evidencia. Como individuos tenemos fatalmente conciencia de nuestra limitación, de nuestra insuficiencia individual; por ese motivo nos sentimos dolidos y sorprendidos cuando la tensión íntima explota en contenidos tan vivos, tan profundos y desbordantes, dándonos la impresión de un interior infinito en el convencimiento de la fatal insuficiencia de cualquier individuación.
De los hombres, sólo me impresionan aquellos cuya existencia conforma una serie de encrucijadas, solamente los hombres que tienen destino, cuya vida se dilata tanto que ya no pueden dominarla en modo alguno. Lo importante es tener destino, ser un “caso”. Que nuestra presencia sea una reprimenda, un miedo, una congoja, un éxtasis o una alegría. Que nadie sepa cómo vamos a vivir, lo que vamos a hacer, cómo vamos a pensar, sino que sólo el miedo y la alegría por nuestras caídas y elevaciones hagan de nuestra existencia una sorpresa continua, una zozobra extraña. Ser para otro motivo de alarma, de presentimientos, de meditación, de odio o de entusiasmo; que nadie esté seguro del camino por el que vamos ni del que emprenderemos."
(E. M. Cioran)
