Por regla general, los deseos y opiniones aparecen ya empalabrados: es un sorprendente y agradable enigma…
Breves extractos seleccionados sobre el libro “El cerebro infantil” de Jose Antonio Marina, Ed. Ariel
Conviene recordar que: la función principal de la inteligencia es dirigir bien el comportamiento, aprovechando para ello su capacidad de asimilar, elaborar y producir información (…)
¿Hay que aprender a ver? No, pero hay que aprender a mirar (…) Ahora ya sabemos que el niño viene preparado para captar unas cosas y no otras (…)
Ya sabemos que la sede de la inteligencia ejecutiva son los lóbulos frontales, que no acaban de desarrollarse hasta la adolescencia. Por eso, el niño aún no puede controlar bien sus movimientos, y tiene aún poca capacidad para hacer planes. (…) Como dice Allan Schore, “la madre es el córtex auxiliar de su hijo”. Yo añadiría que es su “córtex prefrontal”. Es la encargada de dirigir y controlar la acción del niño, mientras emerge su “yo” infantil. (…)
La atención es una facultad esencial de la inteligencia. (…) De ahí que el entrenamiento de la atención sea una de las grandes herramientas para mejorar la inteligencia, y que cuando esa función está dañada, el sujeto sufra serias limitaciones. (…) Los niños tienen que aprender a manejar su atención, engancharla a un objeto, mantenerla y desengancharla. (…) Al aumentar sus capacidades cerebrales, el niño empieza a aprender el modo libre de entender y avanza en ese aprendizaje al mismo tiempo que progresa su dominio de las facultades mentales. (…)
Es fácil hacer una relación de las operaciones mentales más importantes: formar conceptos, relacionarlos, comparar, buscar parecidos, buscar diferencias, combinar, sacar inferencias, comprender, etc. La amplitud, la eficacia, la rapidez son propiedades mentales que se pueden entrenar y por lo tanto mejorar. (…) Hay personas que tienen unas capacidades de cálculo matemático descomunales. Pero los más sorprendente es que en muchos casos pueden darse en personas con serias discapacidades mentales. (…) Una de las habilidades mentales más sorprendentes de estos retrasados sabios es la de calcular fechas. Son capaces de decir el día de la semana en que cae cualquier fecha, incluso dentro de un período de 100 años. No se sabe cómo lo hacen, ni por qué esta habilidad para calcular fechas se da en una tercera parte de estas personas. (…)
Hablamos para expresar nuestros deseos o nuestras opiniones. ¿Cómo lo hacemos? ¿Pensamos primero lo que queremos decir y luego buscamos las palabras? No. Por regla general, los deseos y opiniones aparecen ya empalabrados. Es un sorprendente y agradable enigma. (…) Es el procedimiento que usa nuestra inteligencia inconsciente para darse cuenta de lo que hace. (…)
…esta capacidad –la capacidad de activación- es fundamental y puede educarse. Les pondré un ejemplo. Se supone que la asociación es un propiedad general del cerebro, pero no es una propiedad uniformemente compartida. Un poeta es capaz de asociar aspectos que una persona vulgar será incapaz de relacionar. Lo que admiramos en la capacidad metafórica es que ha hecho evidente enlaces que no habíamos visto aunque estaban delante de nosotros. (…)
El hecho de los procesos de la inteligencia se puedan mejorar no quiere decir que sea fácil hacerlo. Alcanzar una gran maestría en cualquier actividad exige unas diez mil horas de trabajo. (…) Cualquiera que ofrezca grandes avances sin trabajo y con rapidez, es un timador.
Basándome en las evaluaciones de los métodos que hemos integrado, tengo la convicción de que los programas diseñados para la Universidad de Padres facilitan la mejora de la maquinaria computacional, de la inteligencia generadora de ideas, del inconsciente cognitivo.