Mecanismos de Defensa
Los Mecanismos de Defensa según la Gestalt. María Muñoz-Grandes, Madrid, 2003.
de María Muñoz-Grandes, el Lunes, 09 de mayo de 2011 a las 23:36
Fritz Perls, el creador de la psicoterapia gestalt, habla de los "mecanismos neuróticos" como interrupciones en la autorregulación organísmica.
Claudio Naranjo, uno de los exponentes mas conocidos del movimiento gestalt "californiano", que fecunda en los 50 y 60 en Esalen Institute, define la neurosis como una degradación de la conciencia; de tal forma que el sujeto que la padece no sabe que ha habido una pérdida.
Para este autor, el carácter es una estrategia para sobrevivir disociándonos del contacto con partes de la realidad experiencial que en las etapas de formación de la personalidad nos resultaron dolorosas y que en la actualidad seguimos evitando. Tiene un aspecto emocional/corporal y otro cognitivo.
Claudio Naranjo destaca 9 métodos de defensa básicos y los relaciona con el carácter (ej: el caracter histérico con la represión, etc…)
Los mecanismos de defensa son para la gestalt estrategias cognitivas, emocionales y conductuales que mantienen a la persona inconsciente; nos sirven para no darnos cuenta; para evadirnos de partes de nuestra experiencia con las que evitamos entrar en contacto.
En la Terapia Gestalt los mecanismos de defensa dan cuenta de la patología del contacto y la retirada.
Fritz Perls destacó y estudió :la introyección, la proyección y la confluencia.
Los Polster: la deflexión.
La escuela de Cleveland: la retroflexión.
La CONFLUENCIA consiste en la ausencia de la necesaria diferenciación entre las necesidades propias y las ajenas. Es el contacto patológico con el otro. No puede haber buen contacto ni consigo mismo ni con el otro.
Las personas confluyentes mantienen irrealísticamente una fusión con el otro, un exceso de contacto, un quedarse pegado. Promueven la "identificación masiva", la formación de alianzas del tipo "somos uno". Este mecanismo sirve para evitar la soledad y el aislamiento. Las personas confluyes obtienen su identidad a través del otro o del grupo (ej: “estoy en pareja, luego existo”).
INTROYECCIÓN : es otra patología del contacto. Es una dificultad de retirada en el sentido de discriminación o asimilación propias. El individuo se traga todas las normas, patrones, actitudes, modos de pensar y actuar que no son suyos. El niño se traga las normas sin hacer una elaboración propia, sin poder desarrollar criterios propios.
Las personalidades que abusan de la introyección están cargadas de "deberías" y "tengos que". Las normas quedan en el ideal. La persona siempre trata de ajustarse a los “debes” y “tienes”. Estos han quedado introyectadas a través de los premio. Las prohibiciones a través de los castigos. También se introyectan mandatos de logro muy ambiciosos (ej: “por ser quien soy, merezco estar ahí”)
RETROFLEXIÓN :es una patología de la retirada. El individuo se hace a si mismo lo que les haría a los otros. Por ejemplo, dirigir los sentimientos negativo-agresivos hacia uno mismo. Racionaliza sus impulsos y los vuelve contra si.
Juez interior que autocensura, autodescalificación, autorreproche
Los POLSTER distinguen dos modalidades:
a) Se hace a si mismo lo que le gustaría hacer a otros
b) Se hace a si mismo lo que le gustaría que otros le hicieran. (Esta modalidad es menos dañina. Ocurre cuando la persona no pide)
Las personalidades que utilizan mucho la retroflexión no tienen valoración interna. Hagan lo que hagan nunca es suficiente. Se comparan con los otros y siempre salen perdiendo, siempre les parece que los otros tienen mas o son mejores. Vive con un sentimiento carencial, de falta, permanente. Normalmente el retroflector se aisla porque así se compara menos y sufre menos.
DEFLEXIÓN: En 1973 los POLSTER lo definen como "un mecanismo neurótico que sirve para apartarse del contacto real, directo con una persona y con lo que me hace sentir". Este mecanismo se sirve de rodeos en la comunicación, siendo abstracto; con “ hablar sobre “ y quitando importancia a lo que uno acaba de decir. El que habla deflexiona ‘no diciendo nada’ y el que escucha no respondiendo nada a lo que le dice el otro. ( ej : hablar de la vida, pero no de mi vida; hacer como que escuchas pero en realidad no estar presente; drogarte; comer; quedarte tirado… )
CAUDIO NARANJO añade que otra manera de deflexionar es distraerse de las experiencias internas mediante el mundo externo. Para no conectar con la vivencia interior que produce angustia. ( ej : ver T.V. o distraerse con cualquier cosa ). Son distracciones la bajada energética;las racionalizaciones; las intelectualizaciones.
PROYECCIÓN:Es una patología de la retirada. Es el mecanismo inverso a la introyección. Las personas, al proyectar, expulsan, escupen o proyectan fuera de si sentimientos, deseos o actos que no pueden reconocer como propios.
La proyección es la operación a través de la cual la persona rechaza aspectos de si misma que no puede tolerar y los pone en el otro. Esto le da una identidad a la persona, por ejemplo: de “buena”; como no teniendo el impulso de agresión.
En la proyección hay siempre en juego dos identidades.
Es el mecanismo básico de las personalidades paranóides.
Nos desposeemos y renunciamos a aquellos aspectos de nuestra personalidad que encontramos difíciles, ofensivos o poco atractivos.
La consecuencia es que como me desconecto de mi tampoco puede darse un contacto real con el otro (porque me creo que lo que yo veo en el otro, que no es sino aspectos míos negados, es realmente el otro).
A menudo el proyector evita contacto con aquellas personas o situaciones depositarias de sus proyecciones.
(ej: creencia de que “ el otro me mira mal “ y en consecuencia no quiero estar con esta persona)
(Escrito durante la Formación Gestalt en CIPARH)